
Advierte que la permanente volatilidad argentina pasa a estar nuevamente en el primer plano y que la crisis es cíclica, lo que la hace insoportable.
"Con las primarias presidenciales programadas para el 11 de agosto, la votación seperfila como una dramática competencia sobre el futuro económico del país", advierte el medio especializado en economía Bloomberg, que acaba de publicar unanálisis de la realidad de Argentina.
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"Cuando se encargó su construcción en la década de 1870, el edificio de estilorenacentista elegido para albergar una planta de tratamiento de agua en el centro deBuenos Aires tenía la intención de proyectar el surgimiento de Argentina en el planointernacional. Cuando finalmente se abrió dos décadas después, el Palacio de AguasCorrientes fue un símbolo de ambición desmesurada. Con sus azulejos de terracotaeuropeos importados y sus vitrales, las obras hidráulicas ilustraron los excesos quehabían arruinado la economía argentina y casi derrumbaron el sistema financieromundial", señala el artículo.
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También se refiere a que el relato de lo que se conoció como la "Crisis de Baring" o el"Pánico de 1890" es estudiado por los historiadores económicos como el mayorcolapso de la deuda soberana del siglo. "Sin embargo, para los argentinos, lasconsecuencias reverberan fuera de las páginas de los libros de texto; ya que losmismos elementos de auge y caída atroz se encuentran en la raíz de la turbulenciaeconómica y política del país hasta nuestros días", analiza.
Desde 1950, Argentina ha pasado el 33% del tiempo en recesión, según un informedel Banco Mundial publicado en mayo. En términos globales, dicha cifra solo essuperada por la República Democrática del Congo, que sufrió dos grandes guerras, tres golpes militares y numerosos conflictos regionales durante el mismo período. En comparación, el vecino más grande de Argentina, Brasil, ha experimentado unarecesión durante el 12% de ese tiempo.
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"La permanente volatilidad de Argentina pasa una vez más al primer plano, ya que elpresidente, Mauricio Macri, apuesta por la reelección como consecuencia de undescalabro de la moneda y un descomunal rescate de u$s56.000 millones del FondoMonetario Internacional. Con las primarias presidenciales programadas para el 11de agosto, la votación se perfila como una dramática competencia sobre el futuroeconómico del país", dice.
Y advierte que "si bien las encuestas sugieren que existe un escaso margen en lacarrera presidencial, los inversores claramente favorecen a Macri para que laeconomía salga de la recesión. Su principal oponente, Alberto Fernández, de 60años, dice que está contento de no ser el candidato de Wall Street y critica laadministración económica de Macri".
El artículo, escrito por el periodista Patrick Gillespie, expone el caso de Julián Díaz, de 37 años, propietario de tres restaurantes en Buenos Aires, quien dice que respaldaa Fernández y a su compañera de fórmula, la expresidenta Cristina Fernández deKirchner, no tanto por convicción política sino por lo que considera una necesidadeconómica y social.
Díaz dice que la clientela ha disminuido y que la inflación implica que sus precioshayan aumentado "exponencialmente": un café con leche cuesta 80 pesos (u$s1,80); hace un año valía 38 pesos. Ha reducido la cantidad de personal en la plantilla através de la deserción y suspendió los planes para expandirse, esperará el resultadode las elecciones.
"No podemos pensar en el desarrollo del país con una situación de pobrezaincrementando, la violencia incrementando, donde la brecha social se estáampliando, donde no hay consumo", dijo Díaz en su restaurante Los Galgos, a trescuadras del palacio. La crisis de Argentina es cíclica, lo que la hace "insoportable", dijo. "Siempre vuelve otra crisis".
La turbulencia se remonta a la última década del siglo XIX. En ese momento,Argentina aprovechaba la agricultura de sus abundantes llanuras, las pampas, y unaola de inmigrantes europeos transmitió a su país las oportunidades que se lebrindarían. Opulentas mansiones, bulevares parisinos y plazas utópicas florecían enla capital. Los planes para el Teatro Colón se elaboraron en 1889, que sigue siendouna de las mejores salas de ópera del mundo.
"El banco inglés Baring Brothers and Co. estaba más que satisfecho de unirse alajetreo y apostar fuerte por Argentina. Pero algo tenía que ceder, y a medida que laeconomía se desaceleraba ese año, los argentinos detectaron una crisis eintercambiaron rápidamente sus pesos por oro, lo que causó que la moneda sedesplomara. La sequía, un golpe de estado fallido, el aumento de la inflación y lashuelgas ahuyentaron a los inversores extranjeros y, a principios de 1890, los líderesde gobierno no pudieron detener la caída en picada", cuenta Bloomberg.
El punto de inflexión se produjo cuando Barings no logró emitir un bono en elmercado de Londres para la Buenos Aires Water Supply and Drainage Company, contratada para construir el Palacio de Agua Corrientes. Poco después, Baringsnotificó al Banco de Inglaterra que estaba al borde del colapso debido a suexposición en Argentina, y tuvo que ser rescatado. Al año siguiente, 1891, laeconomía argentina se contrajo un 11%.
Y hace una comparación de épocas: "Muchos de los elementos de la crisis de Barings—deuda creciente, desplome de la moneda, rescate financiero e incluso sequías— semanifiestan en la recesión actual de Argentina. Sus problemas económicos siguenun camino muy transitado: gasta más de lo que gana, lo que obliga al gobierno aacumular deudas para cubrir la compra de importaciones y, una vez que losinversores se empeñan en enfrentar más dinero, un vicioso efecto dominó quetermina en miseria".
Esta naturaleza cíclica de la vida argentina implica que algunos votantes esténdispuestos a darle más tiempo a Macri. Sin embargo, las señales de advertenciavuelven a parpadear en rojo: el FMI observa una contracción del 1,3% para 2019, conuna inflación que terminará el año en cerca del 40% y "riesgos negativossignificativos" para su pronóstico, en particular, la incertidumbre política.
El resultado es que muchos argentinos tienen poca fe en la política, la políticamonetaria o el peso. ¿La prueba? Tienen unos u$s350.000 millones en ahorrosescondidos en el extranjero, más que en casa, según Miguel Kiguel, jefe de laconsultora EconViews y autor de un libro sobre las crisis económicas de Argentina.
"Yo creo que la falta de confianza viene en gran medida del hecho de que cada tantos años hay una gran devaluación y una gran inflación, y que la forma de protegerse de inflación es yendo a los dólares", dijo Kiguel, exjefe de asesores del Ministerio de Hacienda en la década de 1990.
"Cuando los gobiernos cambian, el latigazo político a menudo es dramático. Argentina pasó de un sistema peronista en la década de 1970 a una dictadura militar de derecha que gobernó durante casi ocho años hasta 1983. Luego vino un gobierno proempresarial en la década de 1990, administraciones populistas de 2003 a 2015, y finalmente la presidencia favorable al mercado de Macri", expone la nota.
Fuente: Iprofesional.com
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